“¿Qué significa ser libre? Para mí significa ser absolutamente estricto en el estudio hasta el punto en el que pueda tocar exactamente lo que quiero. Tocar libremente no significa tocar cualquier cosa”.
Esta frase pertenece a Famoudou Dom Mouye, percusionista senegalés considerado como uno de los mejores del mundo, absolutamente inclasificable porque toca de maravilla absolutamente todos los estilos.
Seas o no músico, la frase te toca por todos lados. Mucha gente hoy en día, especialmente los chicos, estudiantes, tienden a admirar o idolatrar a quien consideran “lo más” pero pocos reparan en el camino que hay que realizar para llegar, no digamos “allá arriba”, pero sí para ser lo mejor que uno pueda alcanzar…
Hoy en día en que parece que todo se puede comprar hecho, que son más importantes quince segundos de fama que crecer, modificarse, madurar y trascender, que ganar un reality te da más prensa que toda una carrera de años (por quince segundos, claro…), es bueno detenerse a pensar, aunque sea un ratito, en aquellos que, a base de esfuerzo y dedicación (por toda una vida, no un solo ratito…) convirtieron una pasión en una carrera, un modo de vida, alcanzando aquello que se propusieron…volver a darle valor a la experiencia, a la perseverancia…entender que “el tipo que sabe” no solo tenía condiciones sino que además se peló los dedos durante horas, días, meses y años, sufrió con cada cosa que no le salía y disfrutó cuando alcanzó ese conocimiento que lo hizo, precisamente, libre.
Gabriel
Esta frase pertenece a Famoudou Dom Mouye, percusionista senegalés considerado como uno de los mejores del mundo, absolutamente inclasificable porque toca de maravilla absolutamente todos los estilos.
Seas o no músico, la frase te toca por todos lados. Mucha gente hoy en día, especialmente los chicos, estudiantes, tienden a admirar o idolatrar a quien consideran “lo más” pero pocos reparan en el camino que hay que realizar para llegar, no digamos “allá arriba”, pero sí para ser lo mejor que uno pueda alcanzar…
Hoy en día en que parece que todo se puede comprar hecho, que son más importantes quince segundos de fama que crecer, modificarse, madurar y trascender, que ganar un reality te da más prensa que toda una carrera de años (por quince segundos, claro…), es bueno detenerse a pensar, aunque sea un ratito, en aquellos que, a base de esfuerzo y dedicación (por toda una vida, no un solo ratito…) convirtieron una pasión en una carrera, un modo de vida, alcanzando aquello que se propusieron…volver a darle valor a la experiencia, a la perseverancia…entender que “el tipo que sabe” no solo tenía condiciones sino que además se peló los dedos durante horas, días, meses y años, sufrió con cada cosa que no le salía y disfrutó cuando alcanzó ese conocimiento que lo hizo, precisamente, libre.
Gabriel

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada